Ambar

Anido fugazmente en tus senos de ámbar  a cada instante, segundo tras segundo mis dedos forman curvas en el ritmo vertical de tu vientre ligero, constante....Se que estos besos configuran matemáticamente nuestros movimientos, sin escuchar(nos) las miradas. La piel es vencida por el murmullo de la noche, sin considerar la premura del deseo abierto, del desnudo aleteo de las manos en una bandada de libertad bajos tus ojos...creo que tendré que pensar en tus voces.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Me gusta, aunque esta muy corto pero preciso.

Entradas populares de este blog

Bolívar Moyano: Entre la pedagogía y la voracidad lectora

El abandono histórico de la Plaza del Centenario